«Toda escritura forma parte de la porquería. Quienes salen del vacío para intentar precisar cualquier cosa que suceda en su pensamiento, son unos puercos.»
ANTONIN ARTAUD
¡Nos dan un 9! ¡Gracias!
Hablamos sobre nuestros 10 años y sobre Las Misas en esta entrevista de Pablo Vinuesa para la revista sevillana CLONE
P Damauzz y H2omo han encontrado en esta corriente mayoritaria una forma de ser excepcionales.
Caí en las redes de Laboca por puro azar. Fue en uno de sus conciertos en Lavapiés.
Si entras en Laboca, no sales. Te faltará tiempo para degustar y asimilar su sonido, te lo aseguro.
No es un dato ocioso que Homodeagua (H2Omo) ancle su genealogía en Johann Konrad Dippel. Tensando un arco que abarca tres siglos, el rapero de la era post-industrial salva la modernidad vinculándose con un personaje histórico típicamente premoderno, casi medieval.
Siento comunicarle, Santo Padre, que he escuchado su nueva biblia y ha criado "dentro de mí esporas infecciosas con mensajes invisibles", que me empujan al fornicio del verbo.
LABOCA, simplemente un palimpsesto, que bastante claridad hay bastante certeza bastante bastantidad.
Desde los tiempos clásicos, es bien sabido, que una buena parte de los miasmas e incluso de los trastornos nerviosos, en el desequilibrio de los elementales fluidos hallan causa y, por ende, remedio tras su cuidadosa corrección.
La verdadera histeria de la Piedra Filosofunk supera los límites de la ficción.
Te veo a lo lejos y cada vez más cerca. Toca Boka. Toka Boca. Toko Boka.
El protagonista es un conjunto de miembros que devoran el ritmo, veloces como árboles carnívoros.
Recopilación de lindezas sobre Laboca que han salido de las bocas de otros.
Y ahí conocimos a Laboca, entre dos palabras. Entre divisiones de palabras, columnas de sonido y bandas de frecuencias.
Renuncio al entendimiento, a la indagación, al comentario y al sabio consejo. No sé quien sois en vuestro discurso, ni siquiera se si tiene sentido identificaros.
No voy a describirte qué hace un grupo de rap de Madrid, ¿no? ¿Distintos? No sé, igual valientes o raros, pero de la cosa.
¿De dónde surge su voz lacerada, su dualidad metafísica, mitad ritmo y palabra, mitad desecho de esencia urbana?
Tiembla el suelo. Algo está pasando. Sonrío. Abro los ojos al mundo inédito de Laboca.
