
No voy a hacer recuento de los años invertidos en desguazar el verbo (a la mierda el curriculum, tontos), pero llevo ya un rato en el juego. Y no hay nada más serio que jugar.
Trabajo con niños y juego con maestros de nada. En esta feria, rompo barajas marcadas, por placer. Me mancho las uñas en el caldo de lo que se escapa del catálogo (a la mierda el orden de las caricaturas). Mojo la boca en el flujo marginal de lo Real. Lengua áspera barriendo los márgenes del puto Imperio Lógico. Lengua honesta atacando mis límites.
Ejercito esta disciplina sin coartada. No cacareo: exijo al paladar. No represento: subvierto la postal con aliados temporales. No calco. No fantaseo. Imagino. Renombro. Me lo floto. Disfruto este deporte por amor (a la mierda el Premio, imbéciles).
Gasto mis días disolviendo viñetas del parque temático. Desatascando el mojón del 'Yo' en el agujero del espejo. La mejor evacuación de identidad la he llorado encerrado y solo. Lo mejor de mis 'yoes' lo he escupido agitado por otros (a la mierda el Ego, idiotas).
Mi mejor frase la dicté a trombón: mi morro, aire, babas y un tubo (dame un rato más, Frank Lacy). Lo mejor se gasta. Se acaba. Echo de menos a mi abuela y ella no lo sabe porque ya es muerte.
Mi mejor meñique me lo dejé con ocho años en otra cara por no dejar que me definieran. Hoy, merodeo las señales conducido por la trazada de este dedo de taxista borracho.
Me chupo en el muñón una herida que parece escribir vicálvaronanclaresdelaocaalcalásincallelavapiésyelpez, pero pone noestamosasalvo. Me escurro en ese lametón. No hay casilla final (a la mierda el parchís).
Sigo en la tarea por mí y por todos mis compañeros. No espero nada. El olor de la sangre avisa cuándo acontece el sinsentido de la realidad. Mi aleta no persigue ninguna ocasión. Soy tiburón (sin la 'ti', cabrones, a la mierda la 'ti').
EL DEL AGUA, JODIDO SEÑOR DEL CAPIROTE DE LABOCA.

Han sido tres agujeros: El Agu 98 en San Joaquín, El Agu 99 en Olivar (verano/invierno) y El Agu 08 en Olivar (la ventana). Sin esos culos no tendríamos este hermoso pastel.
No me digáis cómo estirar a fuerza de discos una tripa, cómo hacer tricotosa de Pro Tools con ojo rojo sin descanso. No sé cómo se hace para aguantar enchufado a ese trozo de cordón umbilical añejo que come y escupe puro agujero: simplemente lo hago. No sé no hacerlo. Debe ser puto disfrute, porque no suelen salir las cuentas.
Así son las cosas: el mismísimo día de la más reciente conmemoración de la Prostitución Escayola (seis de diciembre de 2007), me encontraba en el mismísimo Agujero untando In Full Gear, Excursions, Paid in Full, Clan in Da Front, The Magic Number y Rapper's Delight en el break del Funky Drummer. Hombre, normal: era jueves y preparaba un medley para el ensayo del siguiente martes.
Ese DaMotherFunkinMauzz aguja en mano sólo era ese animal de agujero que luego debía devenir Pei: un segundo bicho ejerciendo de director de orquesta con LABOCA BAND. Hombre, natural: ya debe ser martes y en ese local de ensayo hay jefe.
Hay más. Tres semanas para enseñar lengua en El Juglar: se acerca otra estación de mi gusano. Allí os enseñaré mi bestia parda. Por placer puto, Kool Pablez, DJ en directo, repetirá embestidas de toro mecánico y será el tercero de mí mismo.
Tres agujeros: tres bichos. Hoy, salen las cuentas.
